El impacto de la IA en la economía global
Descubre cómo la inteligencia artificial impacta el empleo, la productividad y el crecimiento económico, según Goldman Sachs, el WEF y Stanford.
La inteligencia artificial no es una tecnología nueva: lo que vemos hoy es producto de años de transformación. Es más poderosa que nunca y su impacto en la economía global es cada vez más evidente, desde el mercado laboral hasta la productividad y el crecimiento.
Sin embargo, aunque siempre está en la mira, se trata de una industria en constante cambio, y con ella evolucionan también sus efectos.
Impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral
Desde la irrupción de la IA, una de las grandes incógnitas ha sido hasta dónde llegará su impacto en el trabajo. En el ámbito laboral, el panorama se ha complicado en los últimos años. Según un análisis de Goldman Sachs, las oportunidades de empleo en sectores expuestos a la automatización, como informática y comunicaciones, han disminuido desde 2022. Esta tendencia coincide con la de los países que lideran la adopción de la IA, como Estados Unidos, Alemania y Australia.
Más allá del empleo, la IA también transformará los flujos de trabajo. El informe The Future of Jobs 2025 del World Economic Forum, destaca que el 60% de los empleadores encuestados cree que tendrá un papel transformador en sus negocios. Esto implica un aumento en la demanda de personal con habilidades en inteligencia artificial y alfabetización tecnológica.
“Adopción de IA, liderado por Francia, Estados Unidos, Países Bajos y Reino Unido” Fuente: Goldman Sachs
¿La inteligencia artificial aumenta la productividad?
Los estudios sobre este factor siguen siendo mixtos e inciertos. Por un lado, se estima que la IA podría elevar la productividad entre 1,5% y 3% durante la próxima década. Gregory Daco, economista de EY, destaca que varias organizaciones reinvierten las ganancias de productividad en innovación e infraestructura.
Este impulso, no se limita al ámbito empresarial. En la India, por ejemplo, el uso de la IA en sistemas de pronóstico del tiempo ha permitido a pequeños agricultores obtener ahorros netos de hasta 560 dólares cada uno.
Hay que tomar en cuenta que el impacto en la productividad depende de la tarea. Un reporte de la Universidad de Stanford, señala que las ganancias más importantes se dan en flujos de trabajo estructurados y medibles, fáciles de monitorear. En atención al cliente, por ejemplo, se encontró un aumento del 26%. En cambio, en las tareas que requieren un razonamiento más profundo, la mejora de productividad es escasa.

“Impacto de IA en medidas organizacionales durante el año pasado, 2025”. Fuente: Mckinsey & Company, visto en AI Index Report
Inteligencia artificial y crecimiento económico
No es ningún secreto que la IA ha captado el interés de los inversionistas. Según Goldman Sachs, se estima que la inversión global en la industria superará el billón de dólares en el 2026. El auge ha llegado a tal punto que estas inversiones representan una parte importante del PIB de países como Estados Unidos y China, y se destinan principalmente a infraestructura: fabricación de chips, centros de datos y tecnologías de la información y la comunicación (TIC).
El crecimiento no es ni será parejo a nivel mundial. El uso exitoso de la IA depende de una buena infraestructura, que incluye conectividad, alfabetización digital, capacidad de cómputo e idioma. En los países de bajos ingresos, la adopción es difícil por la falta de inversión en el sector tecnológico, lo que limita el contacto de la población con estas herramientas.
Cómo influye la industria de cada país
También influye el tipo de industria predominante. En Estados Unidos, por ejemplo, las profesiones de negocios, administración y educación, que están muy expuestas al uso de la IA, tienen un peso importante. En países de ingreso medio, como la India, predominan los sectores de agricultura y ventas, que requieren una exposición menor. Por último, en países de bajo ingreso como Yemen, la agricultura de autoconsumo es la actividad principal y menos del 20% de los trabajadores están expuestos a la IA.
“Uso de ChatGPT es 50 veces más alto en países de alto ingreso que en países de menor ingreso”. Fuente: Liu, Huang & Wang (2025)
La IA es inevitable
Con la rapidez con la que evolucionan la inteligencia artificial y la tecnología en general, una cosa es clara: la IA está para quedarse. Como cualquier invento, tiene ventajas y desventajas, y se espera que pueda ayudar a cerrar brechas tecnológicas en un mundo cada vez más globalizado y digitalizado.